
Guerra de Tasas: Trump, Powell y el Futuro de los Mercados en Suspenso
Un mundo desincronizado, mercados en transformación
Hoy en día, es imposible hablar de los mercados sin detenerse en la tensión que rodea a la Fed, a Trump y a la gran pregunta: “¿Por fin habrá bajadas de tasas?” El clima post-Covid ha cambiado todo: el crecimiento ya no avanza al mismo ritmo entre continentes, Europa ha cobrado ventaja en las bolsas y, mientras tanto, la Fed avanza con cautela, bajo la mirada de todo el ecosistema financiero... y bajo la vigilancia constante de Trump, que nunca pierde ocasión para presionar.
Lo que más me llama la atención es esta desincronización mundial. Los inversores ya no ven a Europa como el eterno rezagado: las acciones europeas han superado a las estadounidenses desde principios de año, incluso cuando el crecimiento de EE.UU., tradicional motor del mundo, empieza a frenarse. Las previsiones para Estados Unidos han caído al 1,3 % de crecimiento este año, algo inédito en mucho tiempo.
La Fed, atrapada por la inflación
En este contexto, la Fed está más en el centro de la atención que nunca. Tras recortar 100 puntos básicos en 2023, ahora hace una pausa, y nadie sabe realmente qué pasará después. Los mercados esperan una bajada en septiembre, pero mientras la inflación subyacente se mantenga cerca del 3% (un nivel que no se veía desde finales de los 90, fuera del periodo Covid), es un no rotundo. Se olvida a menudo lo destructiva que puede ser una inflación del 3% para la clase media estadounidense: para quienes no tienen propiedades ni patrimonio financiero, cada subida de precios repercute directamente en la vida diaria. La Fed no puede permitirse tomárselo a la ligera.
Presión política y pulso de poder
La presión política es omnipresente. Trump juega a la urgencia: quiere tasas bajas, y rápido, y no duda en personalizar el debate, amenazar con despedir a Powell y multiplicar los anuncios. Es un auténtico pulso a la americana, donde la política se cruza con la economía, sin filtros. Pero el tema es mucho más complejo. La Fed no es una sola persona, sino un consejo con muchas sensibilidades, forzado a considerar a todo Estados Unidos, del más rico al más pobre. Ya se cometieron errores, como subestimar la inflación tras el Covid: la Fed no quiere repetir los mismos errores relajando antes de tiempo su política.
Cuando las tasas altas afectan a la economía real
En la calle, las tasas elevadas duelen. El mercado inmobiliario estadounidense está estancado, los créditos son caros y la refinanciación hipotecaria alcanza niveles dignos de la crisis subprime. Los estadounidenses sufren esta política monetaria en su capacidad de endeudarse, consumir e invertir. No es solo un debate académico entre economistas.
¿A las bolsas no les importa?
Y sin embargo, las bolsas parecen no preocuparse. Siguen en máximos de valoración, incluso cuando los bonos y el efectivo ya ofrecen alternativas bien remuneradas. Hay una desconexión evidente: la complacencia de las acciones contrasta con la cautela del mercado de bonos. Si la inflación repunta, o si la Fed no actúa en septiembre como muchos esperan, la corrección podría ser brutal.
Guerra comercial: el último obstáculo
Último factor clave: la guerra comercial. Trump retrasa acuerdos, multiplica las amenazas arancelarias y posterga la visibilidad que la Fed necesita para actuar. En realidad, cuanto antes haya acuerdos comerciales sólidos, antes podrá la Fed recortar tasas con confianza.
A qué estar atentos en adelante
Los próximos meses serán determinantes. Se analizará cada estadística: inflación, empleo, pero también resultados empresariales y sus previsiones. Todo está conectado: si el entorno comercial se estabiliza y los números encajan, por fin podremos anticipar una relajación monetaria real en otoño. Si no, habrá que armarse de paciencia y los mercados podrían tener que adaptarse a una realidad mucho menos "suave" de lo que creen hoy.
En resumen: La Fed está atrapada entre la prudencia y la presión política; la economía estadounidense se ralentiza, las bolsas parecen desconectadas del verdadero riesgo... y todo dependerá de los datos macro y la política internacional este verano. Prepárense para ser ágiles y no dar por sentado lo que hoy parece “evidente”. Los mercados no gustan de incertidumbre ni de sorpresas: el futuro podría traerles varias.
El equipo IVT
18 de julio de 2025